QUI SÓC?

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Hello! My name is Andrés. I’m graduated in Audiovisual Communication, Masters in Audiovisual Formats and Contents and Masters in English Teaching. I'm an amateur actor too. I’m the administrator of three blogs, focused on different matters. The first blog I created a couple of years ago is called “Les Reflexions d’Andrupino” and it is written in its majority in valencian language. It is rather autobiographical. I also make use of it as a platform to present you my personal projects. Another blog I created is “Ispanija Erasmus Lituania”, dedicated to my Erasmus Experience in Lithuania in the period 2012-2013. The last blog I created was in the late 2015, as I started a new path in my life as an English teacher. The blog is called “Teaching English by Andrupino” and there I try to publish interesting issues about teaching a foreign language and also about teacher reflection (thoughts and things which happen to me in my professional daily life). Also it is a place where I upload ideas of activities which can be implemented by all of you teachers. In addition, these blogs aim to be a space of reivindication and open collaboration.

dissabte, 22 de setembre del 2012

DNI (Document Nacional d'Identitat)


 No has somniat mai en un món sense fronteres? En poder viatjar als llocs més recòndits de la Terra sense tindre que identificar-te? Sense donar explicacions a ningú? Simplement, lliurement. Què bo seria poder estar al Pinós i, de sobte, decidir anar al Perú, sense arreglar “papeleos”, només pensat i fet. Agafes l’avió i, a volar! Oh, i què dir de quan arribes a la frontera d’aquell país, i hi ha quaranta senyors armats esperant-te per registrar-te, com si fores un bitxo “raro”. Eliminats també! O quan no et deixen passar més de 100ml de líquid a l’avió, encara que siga d’aigua, per risc d’atemptat. Home, que vaig a deshidratar-me! Vosté m’ha vist cara de terrorista?


Potser sone utòpic, i deurien d’haver molts canvis al món actual perquè això fóra possible. Però sí que es podria homogeneïtzar d’alguna manera la situació, i que viatjar o viure a un país diferent al teu no requerira tants tràmits ni maldecaps. Però clar, per a això els sistemes econòmics, les formes de govern, les lleis, etc. arran del món deurien ser iguals o molt paregudes. O millor encara! Què tal si no existira res d’això? Si no existiren fronteres, si tots fóssem ciutadans del món, iguals en drets i dignitat, quin impediment podríem tindre per a instal·lar-nos a qualsevol lloc al qual ens senquem a gust amb nosaltres mateixos? Ningun.

Però... estaríem disposats a renunciar a la nostra pròpia identitat, la identitat de cada territori del món, per a crear-ne una de comuna? Jo crec que la identitat no fa referència a la dissolució de les fronteres i la lliure circulació d'aquells que ho desitgen. Per una part, una identitat mai es perdrà si el seu poble no vol, ja que este s’ha de preocupar sempre per mantidre-la viva i conservar-la com el millor dels tresors, donat pels seus avantpassats i la seua història. Però, alhora, una identitat territorial tampoc es pot quedar estancada o ser defensada amb força i restricció. Ha d’evolucionar, ser oberta, i a més alimentar-se d’altres cultures i altres formes de pensar. Perquè no hi ha res millor ni més enriquidor que l’intercanvi cultural i dialectal. D’eixa manera, al obrir fronteres, tots podem aprendre de tots més fàcilment, al mateix temps que conservem les pròpies identitats.

Jo tinc molt clara la meua procedència i les meues arrels més fondes. I allà on vaja seré un reflex dels valors i tradicions de la meua terra, dels quals em sent orgullós i els quals promouré si tinc la possibilitat. Però també tinc clar que a partir d’eixa gran base, vull aprendre més del món i conèixer-lo en profunditat, experimentant cultures noves que aconseguisquen esmussar-me. D’eixa manera també, la meua identitat ja no serà una, sinó la confluència de moltes, amb el fonament d’una natal, que m’ajudaran a definir-me com a persona i ser més tolerant.

Jo sóc una ànima nòmada que simplement busca aliment del món per a créixer.


dimecres, 19 de setembre del 2012

Actualizando a "Don Quijote de la Mancha"

Rescatando Textos (II)

Año 2010. Pequeño pueblo perdido en medio de La Mancha, rodeado por llanuras que parecen no tener fin. Sólo se pueden vislumbrar a lo lejos, en una montaña, un campo de molinos de viento que generan electricidad. Juan, un hombre soltero de unos cuarenta años está sentado en el sofá del salón de su casa. Ésta es sencilla, pero colorida, y llena de muchísimos objetos de procedencia incierta. Juan vive solo, es soltero. Está viendo las noticias en su pequeña pantalla de televisión. Es lo único que lo mantiene conectado con el mundo. Todas las noticias hablan de lo mismo: crisis, parados, mercados, bolsa, políticos. Las palabras le penetran en la cabeza. Juan se suelta una carcajada, como si hubiera escuchado el mejor chiste de la historia. Mira un papel que tiene encima de la mesa. Es una hoja de despido. Ya no tiene trabajo. Se vuelve a reír, todavía más efusivamente que antes, siempre en tono jocoso.

Cuando se serena un poco, piensa. Se le dibuja una sonrisa en la cara. Música extradiegética que transmite agilidad, aventura, cambio. Muy animado, apaga el televisor y se va a su habitación. Busca entre su gran estantería repleta de libros, pues él es un gran lector. Sabemos que busca algo, porque está seleccionando entre muchos libros. Por fin lo encuentra. Se trata del primer volumen de “Don Quijote de la Mancha”. Se sienta en la cama y devora el libro. No tarda mucho en leerlo, pues ya es la cuarta vez que lo hace, como buen manchego. La música va in crescendo mientras se suceden planos de Juan en distintas posiciones leyendo el libro y emocionándose.

 Juan ya lo ve todo más claro. Su decisión es firme: seguir el espíritu del Ingenioso Hidalgo. Pretende implantar un nuevo aire esperanzador en la sociedad, tan deprimida actualmente. Quiere hacer sentir al mundo feliz. Pero debe prepararse bien. Para ello, busca ropa en su armario y se viste con todo lo que encuentra para parecerse lo máximo posible a Alonso Quijano. Se atasca hasta una barba postiza que halla por casa. Ensaya un poco sus discursos delante del espejo: ¡Disfruta de la vida! ¡No te amargues! ¡No estés triste! ¡No vale la pena hacer caso de los que nos reprimen!... Se gusta, se siente seguro de sí mismo como nunca lo había hecho antes. Coge provisiones, dinero, comida; no sabe cuándo regresará a casa. Por fin monta en su bicicleta (algo más moderno que montar en caballo) y se aleja del pueblo, contento por el nuevo rumbo que ha decidido tomar en su vida.

Llega al pueblo vecino y pasa por un bar. Allí conoce a Santiago, un hombre bajito y regordete, que está emborrachándose porque no encuentra salida a su vida. Está en paro igual que Juan, y además tiene una familia que alimentar. Juan lo anima con sus discursos y lo convence para que se vaya con él a inspirar un aire de felicidad en la gente. Total, para qué quedarse allí llorando, si se mueven dos hacen más que uno.

Allá que van los dos, cada uno con su bicicleta, con sus atavíos atascados, como salidos anacrónicamente de un cuento, topando con mil y una aventuras. Juan se autoproclama presidente del gobierno de los que no quieren crisis, y denomina a Santiago su consejero. Él mismo crea sus propios billetes con su cara e intenta pagar con ellos a todo el mundo e incita a la gente a que lo haga. Hasta confunde un grupo de banqueros que almuerzan en un bar con borregos. Se enamora de una mujer ejecutiva, porque está tan ofuscado en sus discursos sobre la crisis, que no se da cuenta. Pero sobre todo, lo que hace es derrochar simpatía y buenas vibraciones a la gente que lo quiere entender.

Al cabo de mucho tiempo viajando por el mundo (bueno, hasta dónde pudo llegar con su bicicleta), decide regresar a casa, a ver cómo va todo por allí. Todo el mundo en el pueblo lo alaba. Ahora la vida le sonríe, porque por su actitud ha conseguido mover masas, despertar mentes dormidas. Ha conseguido que se lleven a cabo muchas iniciativas renovadoras. Enchufa su pequeño televisor, y en las noticias están hablando de él. Han dejado de hablar de la crisis, para hablar de su figura. Se enorgullece de sí mismo. 

Ahora ha descubierto el increíble mundo de Internet. Se ha comprado un ordenador portátil y se ha instalado el Wifi, para enviarse tweets con todos sus nuevos amigos y programar nuevas actividades. Algunos pensarán que es un loco idealista, pero él se siente bien con lo que hace. Es feliz. Porque al mal tiempo, buena cara.

Suena la misma música que al principio.

dilluns, 17 de setembre del 2012

"El Planeta Perfecto". Relato de ciencia-ficción. ¿O no?

Rescatando Textos (I)
Año 2060. Plano general en el que vemos una tranquila playa virgen que podría pasar perfectamente por pertenecer a la Tierra. Pero no, se sitúa mucho más lejos. Nos encontramos en Virion, el único planeta con vida ubicado en el sistema solar más próximo al nuestro. En un punto de la extensa playa, vemos una extraña cápsula espacial volcada, que ha dejado un cráter bastante considerable a su alrededor, oscureciendo la arena. Todavía está humeante. Susanna, Maria, Ernest y Erik se esfuerzan por desenmarañarse de entre aquel amasijo de hierros y cables, desconcertados y cansados del trepidoso viaje que han realizado desde la Tierra. La atmósfera del nuevo planeta es muy parecida a la terrestre, por lo que no necesitan de ningún sistema adicional para poder respirar. En otro punto de la playa, vemos a un grupo de humanoides un tanto diferentes a nosotros, vestidos con sus mejores galas para recibir a sus visitantes. Se diferencian de sus amigos terrestres en que poseen cola, el mentón alargado, y todavía conservan mucho pelo en sus cuerpos, tanto los hombres como las mujeres. Van vestidos todos con telas de colores muy alegres, y llevan joyas hechas con lo que parece madera.

 Después de muchos años de estudios, utilizando los telescopios más potentes inventados hasta la fecha, los terrestres habían conseguido encontrar vida fuera de nuestro planeta. Además, a partir de intensas y complicadas investigaciones, por fin se consiguió inventar un sistema de transporte capaz de viajar fuera de nuestro sistema solar.
Aquél viaje fue pactado entre las dos civilizaciones, en el que se comprometían a no afectar negativamente una sobre la otra. Al contrario, la intención era enriquecerse. Los virianos eran muy acogedores y serviciales. Estaban encantados de que fuéramos a visitarlos y que conviviéramos con ellos durante una temporada. Los terrestres tenían la misión de conocer más aquella civilización tan lejana a nosotros, pero de la que había tanto que aprender. Lo que se pretendía era captar ideas de su forma de vida, como último recurso para intentar retomar el rumbo de la Tierra, en un momento en que se encontraba en pésimas condiciones, tanto económicas como morales, sociales y ecológicas.

La sociedad viriana estaba muy avanzada. De hecho, mucho más avanzada que la nuestra en ciertos aspectos. No tanto en tecnología, que también, sino ideológicamente. Virion era el mundo utópico que siempre se hubiera deseado ser en la Tierra, pero que nunca fue. Desde la crisis de principios del siglo XXI, todo entró en decadencia y a penas la situación había variado hasta ese momento, excepto la de la tecnología, que avanzaba a pasos agigantados porque beneficiaba a las grandes empresas. Como siempre. En aquél planeta era todo muy distinto. La tecnología y los avances se complementaban de manera magistral con la concienciación política, social y ecológica. Era un mundo sin residuos tóxicos ni nucleares; todo se reciclaba y se volvía a reutilizar. Las energías que se utilizaban eran 100% renovables. Además, todo el mundo tenía trabajo; los bienes estaba equitativamente repartido entre todos, ya que los ricos no eran demasiado ricos, ni los pobres eran tan pobres. También se respetaba toda clase de ideología, orientación o religión.
Los terrestres no podían dar crédito a todo lo que veían. Tenían constancia de que aquella civilización poseía una filosofía de vida sublime, pero lo que vieron superó sus expectativas. A medida que iban pasando los días, se dieron cuenta de que todo aquello que en aquél mundo estaba aconteciendo, ya era inviable que se realizara en la Tierra. Ésta no tenía más remedio que decaer hasta su autodestrucción. Pero ellos no podían perder la oportunidad que les estaba brindando la vida de haber viajado hasta aquél planeta. Podían sentirse privilegiados ya que ningún terrestre más podría volver a hacer aquél increíble viaje, al menos hasta dentro de mucho tiempo, ya que los medios utilizados y la inversión de dinero fueron altísimos. Así que se quedaron allí a vivir y no volvieron a la Tierra, porque no merecía la pena.





I'm thinking that... Es triste, pero quizás esto pueda pasar algun dia no muy lejano. Por ello es necesario que todos aunamos esfuerzos, y luchemos por un mundo más justo.